Carta de Mónica a una madre cristiana


¿Sufres porque tu hijo, al que educaste en la fe cristiana, ha dejado de practicarla?

Autor: Tomás Trigo. Original para http://www.sontushijos.org/

Querida amiga:

Sufres porque tu hijo, al que educaste en la fe cristiana, ha dejado de practicarla y se ha apartado de Dios. Además, como ya no es un niño, no hace caso de tus advertencias. Incluso se enfada cuando te atreves a decirle que no está bien lo que hace.

Como sabes, a mí me pasó lo mismo con mi hijo Agustín. Por eso te comprendo muy bien y puedo darte algún consejo. Ese es el motivo de mi carta.

No voy a decirte nada que no sepas. Al contrario, lo que quiero recordarte lo sabes muy bien, porque el Señor ha insistido en ello una y otra vez, y todos los santos le han hecho eco: ¡la oración es omnipotente!

Es lo que yo hice: rezar, pedir, insistir, ofrecer por la salvación de mi hijo oraciones y sacrificios. Dios me hizo esperar, porque lo que vale cuesta. Pero ya conoces el final. Agustín dejó por fin la mala vida que llevaba, se convirtió y fue un gran santo.

¡Tu hijo también puede serlo!

Mira, tal vez pienses que tú eres la única persona interesada en que tu hijo cambie. En eso te equivocas. ¿Recuerdas la parábola del Buen Pastor? Deja las 99 ovejas en el redil y se va a buscar la que se había perdido. Jesús no se queda “esperando” a que tu hijo vuelva a la fe. Jesús está mucho más interesado que tú en la salvación de su alma –murió en la Cruz por él-, y no lo deja ni un instante. Aunque no lo veas, hace lo imposible para que regrese. Y su Madre, que es también Madre de tu hijo, está empeñada en recibirlo de nuevo en sus brazos.

A ti te piden que sigas rezando con fe.

No te olvides de que puedes convertir en oración todo lo que haces. Tu trabajo e incluso tu descanso, ofrecidos a Dios por amor, son oración.

Además, a lo largo del día, tendrás, como todo el mundo, tus pequeñas contrariedades. Ofrécelas a Dios y se convertirán en oración.

Haz también algún sacrificio voluntario por tu hijo. No me refiero a cosas raras, sino a pequeñas mortificaciones que nadie ve, pero que tienen mucho valor ante Dios. Puedo ponerte algún ejemplo que ahora me viene a la cabeza: no comer entre horas, ser amable con los demás y sonreír cuando estés cansada, privarte de comprar alguna cosa que te gusta, pero que no es necesaria. En fin, a ti se te ocurrirán otras muchas.

¡Y confía! Hay unas palabras del Señor, que encontrarás en el Evangelio de San Marcos, que te pueden llenar de confianza: «Por tanto os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo recibisteis y se os concederá». ¿Qué más te puede decir para que confíes en Él?

Por último, no te impacientes. Querrías que tu hijo cambiase ya, hoy mismo. Pero Dios tiene sus tiempos y sus caminos. Un día volverá a la casa del Padre. Y tú lo verás. Tal vez sea en esa vida, que dura unos años, o en la que yo estoy, que es para toda la eternidad, pero lo verás, y tu alegría será inmensa.

Ah, y si te parece (o alguien te dice) que la situación de tu hijo “ya no tiene remedio”, no hagas caso. Hay un pobre desgraciado que también está empeñado en desanimarte: el diablo. Pero recuerda que es el «padre de la mentira».

¡Nada es imposible para Dios!

Puedes estar segura de que también yo me siento muy unida a ti y que pido a Dios por tu hijo.

Con todo cariño, te envía un beso desde el Cielo tu hermana:

Mónica


Tomás Trigo, Sacerdote. Licenciado en Historia (Univ. Valladolid). Doctor en Filosofía (Univ. Pontificia Santa Croce -Roma). Doctor en Teología (Univ. Pontificia Santa Croce -Roma). Actualmente, el ámbito de su investigación se refiere a las virtudes morales, y trabaja junto con otros profesores de Teología Moral y Espiritual en la elaboración de un Manual de Moral Fundamental. Dirige una página web sobre virtudes y valores: www.unav.es/tmoral/virtudesyvalores

27 de agosto de 2009

5 comentarios:

  1. hola , soy de chile, y necesito las oraciones por mi hijo, es totalmente necesario, por el bien de el y de la familia.

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  2. Gracias por tu comentario. Cuenta con nuestras oraciones. Si lo deseas, también puedes escribirnos a madresmonicasven@gmail.com. Que Dios te bendiga. Unidas en la oración.

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  3. muchas gracias por responder, lo que pasa es que la relacion con mi hijo de 26 años ( vive conmigo) es terrible yo lo amo al igual que a mi otras hijas, pero no se lo que le pasa, su caracter es cada vez peor, reconozco que no es un hombre bebedor y tampoco consume drogas, sale muy poco, pero, aveces se torna insoportable la convivencia entre nosotros, y por supuesto que yo no lo dejare en la calle, solo quiero que el se de cuenta de cuanto lo amo.

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  4. Si tu hijo sale poco y no tiene mucha vida social podria serpor un prblma de inseguridad porque no se siente bien consigo mismo y lo paga contigo porque eres la que esta mas cerca, seria bueno que hablaras con algun sacerdote de mcuha oracion sin descartar la ayuda profesional con un psicologo familia

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  5. Hola! Apenas me acabo de enterar de la existencia de la comunidad de madres cristianas de santa Monica. Vivo en Caracas y quisiera tener un contacto mas directo con ustedes y quizas formar parte de madres Monica si fuera posible...necesito rezar y pedir mucho por mi familia pero me gustaria pertenecer a algun grupo para no caer en el desgano que muchas veces me gana. Espero me respondan pronto y que Dios las bendiga.

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